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viernes, 23 de diciembre de 2011

UNIDAD Nº4 (DICIEMBRE 2011)

CANTANDO PARA DIOS:

Del 25 al 30 de diciembre.-


A Pedrito le gustaba cantar lindas músicas para Dios. Él se despertaba tempranito e iba para el colegio. ¡Qué sueño! Decía Pedrito, frotando los ojos así (frote sus ojos, pareciendo que está con sueño). ¿Cómo el niño hacia cuando se despertaba? (Repita el gesto anterior y pida para que la copien) Pero Pedrito era un niño muy estudioso y no se quedaba con pereza. Pues él obedecía a su mamá y luego se levantaba.


Por la tarde, Pedrito se iba para su otra escuela adonde él estaba aprendiendo a tocar dos instrumentos. ¿Cuántos instrumentos él tocaba? (muestre dos dedos) Digan conmigo los nombres de ellos: guitarra y teclado (diga el nombre de los instrumentos y muestre la figura).



Un día Pedrito estaba en la SBI y cantaba alegremente una música para Jesús, cuando, de repente, una amiguita, que se llamaba Ana dijo: Pedrito, sabias que podemos conversar con Dios cuando estamos cantando? Pedrito no sabía de eso y le gustó mucho lo que ella había dicho. Ahora él iría cantar mucho mas, pues quería conversar siempre con Jesús.




Conclusión:
¡Vieron niños! Debemos cantar alegremente para Dios, pues cuando cantamos alabanzas estamos conversando con Él, como si fuese una oración. Dios es bueno y cuida de cada uno de nosotros, pues es nuestro Papá que vive en el cielo. Quien de aquí va a cantar siempre musiquitas para Jesús, diga “yo” ¡muy bien!



miércoles, 21 de diciembre de 2011

viernes, 16 de diciembre de 2011

TÍA DESTACADA DEL MES: DICIEMBRE

EDUCADORA:
Marine Flores Gallano

TIEMPO DE EDUCADORA:
2 años

CIUDAD: Sucre

REGIÓN: Sucre



Creo que la SBI es una oportunidad de formar futuros hombres y mujeres de Dios, me siento muy contenta de cuidar a los niños, pues ellos son el futuro y darles la base para su fe es una honra para mí.

Cuando la espera desespera

A veces, su realización parece tan cercana que, cuando no se concreta nos ponemos ansiosos y caemos en una tremenda desesperación…
Pero, ¡todo llega en el tiempo correcto! Y ¿qué tiempo es ese? Es muy simple, no es nuestro tiempo ¡sino el de Dios! Pero tenga certeza de algo, el tiempo de Dios incluye la sabiduría para disfrutar, la experiencia para mantener y el reconocimiento para agradecer…



Fuente: EBI Argentina

UNIDAD Nº3 (DICIEMBRE 2011)

CONTANDO EL MILAGRO:
Del 18 al 23 de diciembre.-
Había una vez una tía de la SBI que se llamaba Camila. Ella enseñaba a los niños con mucho cariño, oraba por ellos y daba las clases de todo su corazón. Camila siempre observaba el comportamiento de los niños de su clase, y conocía a todos. Cierta vez, una niña llegó por la primera vez en la SBI. Nanda tenía los cabellos largos y rubios, sus ojos eran azules como el cielo La niña era muy bonita, pero la tía Camila se dio cuenta de una tristeza en su mirada, que hizo con ella llamase a la nueva alumna para conversar. Conversando con Nanda, la tía Camila se quedó sabiendo del problema que tenía en la familia de la niña, pues sus padres se habían peleado y estaban pasando por muchos problemas financieros. La mamá de Nanda era muy nerviosa, y había decido ir a la iglesia a buscar un milagro.
La tía Camila enseño a la niña a confiar en Dios y a orar con fe, contándole a Él todos sus problemas. Ella oyó y hizo todo como había aprendido. Algunos días después, Nanda llegó feliz a la SBI y todos se dieron cuenta de su trasformación; pero no contó a nadie el motivo de su alegría. Hasta que Camila la llamó para una charla y le preguntó cuál era el motivo de aquella alegría. Y Nanda respondió:
- Mi papá entregó su vida para Jesús y no se pelea más con mi mamá. A pesar de eso, no estamos más pasando por necesidades.
Entonces Camila le preguntó porque ella no había contado aquel milagro para la clase. Y Nanda respondió que estaba con vergüenza. Camila explicó diciendo que ella no debería tener vergüenza de hablar sobre lo que Dios había hecho.
Oyendo aquellas palabras, Nanda fue hasta la frente de la clase y dijo a todos sobre la bendición que había recibido, la clase se alegró, aplaudieron para Dios y Camila dijo: - Glorifiquemos y alabamos a Dios cuando damos nuestro testimonio. Así como ustedes se quedaron felices por oír el testimonio de Nanda, así también Dios se alegra cuando contamos Sus hechos. Toda la clase de la tía Camila aprendió sobre la importancia de contar los milagros que Dios hacia.





CONCLUSIÓN: Amiguitos, hay un versículo en el libro de Salmos que dice: “Proclamen su

gloria (…)”. Nosotros hablamos de la gloria de Dios cuando contamos lo que Él realizó en nosotros, de los milagros que recibimos. Haciendo esto, estamos contando “…sus maravillas entre todos los pueblos”. Por eso, si ustedes fueron bendecidos cuenten para todos...amén